

Mujeres discriminadas y mal llamadas “sexo débil”…
Mujeres explotadas en la fábrica, la empresa y la maquila…
Mujeres que harían cualquier trabajo con tal de llevar el sustento a sus hijos…
Mujeres luchadoras sociales que reclaman sus derechos y una vida digna…
Mujeres que caminan con alegría y optimismo aunque su carga de cada día sea el dolor y la tristeza…
Mujeres de doble moral, aunque su cuerpo sea parte del trabajo para dar de comer a sus hijos…
Mujeres que ríen y que cantan no importando las malas circunstancias…
Mujeres que lloran por la partida de su esposo al extranjero…
Mujeres que se encuentran solas y que son capaces de seguir y salir adelante en el hogar, aún sin la presencia de un hombre…
Mujeres que se transforman cada día en portadoras de esperanzas, de alegrías y de sueños…
Cuando todos los sentimientos se juntan producen una de las reacciones humanas más grandiosas de la vida: el amor. Y cuando lo ofreces, regalas el máximo galardón que una persona posee, porque es toda su belleza interna que le representa como humano.
El amor es la deidad encarnada, la más grande representación de todos los sentimientos en uno solo y se manifiesta en una mujer que entrega todo su ser, pero también está en un verdadero hombre que ofrece su querer…
La semilla fecundó, se alimentó, y se desarrolló en el vientre de la ternura…
Su ternura produjo los primeros movimientos…
El primer movimiento hizo brotar lágrimas de alegría…
Las lágrimas se incrementaron cuando vino el dolor del parto…
El dolor vio la luz y se convirtió en el fruto del amor…
Nueve meses de amor fueron suficientes para ver nacer la alegría de la vida…
Y fue durante toda su vida que estuvo dedicada a cuidar cada instante el fruto que había concebido…
Su encanto y dulzura hicieron de ella la protectora y concentidora de la vida…
Ella estuvo, está y estará presente desde la concepción de la vida hasta que termine su existencia, para cuidar de ese fruto que fue producto de su amor….
Esa es la razón por la que ahora y siempre será motivo de admiración y reverencia.